Mercoledì 21 ottobre si è svolto un primo incontro tra il Centro Studi Paolo e Rita Borsellino e due organizzazioni della società civile cilena: il Centro de Estudios Territorio y Comunidad e la Corporación de Defensa Ciudadana.
All’incontro, per il Centro Studi Paolo e Rita Borsellino, hanno partecipato il presidente Vittorio Teresi, Virgilio Bellomo, responsabile beni confiscati, Francesca Grasta, tesoriera e Tonino Palmeri, direttore dell’Associazione.
Ha preso parte al confronto anche il presidente della Corte d’Appello di Palermo, Antonio Balsamo, che ha richiamato il suo particolare interesse per la storia del Cile e per il processo di democratizzazione avviato dopo la fine della dittatura di Augusto Pinochet, manifestando piena disponibilità a contribuire allo sviluppo di questa importante collaborazione.
Al centro del confronto, il tema dei beni sottratti alle mafie e alle organizzazioni del narcotraffico e del loro riutilizzo per finalità sociali, attraverso lo scambio di esperienze e l’approfondimento delle analogie e delle differenze tra i modelli italiano e cileno.
Il dialogo ha preso le mosse da due esperienze concrete: quella della villa confiscata alla mafia di via Bernini, a Palermo, oggi sede del nostro Centro Studi, e quella di un immobile sottratto alla disponibilità dei narcotrafficanti nel comune di Cerro Navia, nell’area metropolitana di Santiago del Cile, restituito alla comunità attraverso il progetto Punto Esperanza, promosso dalla Corporación de Defensa Ciudadana.
Per la Corporación, sono intervenuti Elisa Rojas, nel ruolo di presidente e Pedro Lorca, responsabile della sicurezza del progetto Punto Esperanza. Una realtà, quella della Corporación de Defensa Ciudadana, che opera in un contesto segnato da condizioni di vulnerabilità sociale, promuovendo attività educative e di prevenzione rivolte in particolare a bambini e bambine, insieme a iniziative di aggregazione e partecipazione comunitaria. L’esperienza della sua presidente comprende inoltre un lungo impegno nell’educazione infantile, nella promozione culturale e nella valorizzazione delle tradizioni delle comunità indigene Mapuche.
Per il Centro de Estudios Territorio y Comunidad, è intervenuto il suo direttore Álvaro Ramis Olivos, filosofo, teologo e accademico cileno, già rettore della Universidad Academia de Humanismo Cristiano di Santiago, per illustrare la missione del Centro de Estudios impegnato nella ricerca, formazione e approfondimento delle politiche pubbliche, con particolare attenzione alla democrazia locale, allo sviluppo territoriale e al rafforzamento della partecipazione delle comunità.
Pur nella diversità dei contesti e degli ordinamenti giuridici, abbiamo riconosciuto molti aspetti comuni: le difficoltà nella gestione degli immobili, il rapporto con le istituzioni, il coinvolgimento degli abitanti e la necessità di restituire a questi luoghi una funzione sociale, educativa e culturale. Dal confronto sono emerse significative convergenze e la volontà reciproca di proseguire il dialogo, con l’obiettivo di costruire un accordo di collaborazione, condividere esperienze e buone pratiche e avviare un percorso che possa condurre all’organizzazione di un convegno internazionale dedicato al riutilizzo sociale dei beni sottratti alla criminalità organizzata.
Un ringraziamento particolare va a Enza Caputo, la cui preziosa mediazione ha reso possibile l’incontro e che, con grande disponibilità, ha curato anche il lavoro di interpretariato, facilitando il dialogo tra le organizzazioni dei due Paesi. È stato un primo incontro ricco di spunti, che apre nuove prospettive di collaborazione tra realtà geograficamente lontane, ma accomunate dalla convinzione che la risposta alla criminalità organizzata passi anche attraverso il protagonismo delle comunità, l’educazione, la cultura, i beni comuni e la partecipazione.








ITALIA Y CHILE: EXPERIENCIAS COMPARADAS SOBRE LA REUTILIZACIÓN SOCIAL DE LOS BIENES ARREBATADOS AL CRIMEN ORGANIZADO
El miércoles 21 de octubre se celebró un primer encuentro entre el Centro Studi Paolo e Rita Borsellino y dos organizaciones de la sociedad civil chilena: el Centro de Estudios Territorio y Comunidad y la Corporación de Defensa Ciudadana.
En representación del Centro Studi Paolo e Rita Borsellino participaron su presidente, Vittorio Teresi; Virgilio Bellomo, responsable de bienes confiscados; Francesca Grasta, tesorera; y Tonino Palmeri, director de la Asociación.
También participó en el encuentro el presidente de la Corte de Apelaciones de Palermo, Antonio Balsamo, quien destacó su particular interés por la historia de Chile y por el proceso de democratización iniciado tras el fin de la dictadura de Augusto Pinochet, manifestando su plena disposición a contribuir al desarrollo de esta importante colaboración.
El encuentro se centró en el tema de los bienes arrebatados a las mafias y a las organizaciones del narcotráfico y su reutilización con fines sociales, mediante el intercambio de experiencias y el análisis de las similitudes y diferencias entre los modelos italiano y chileno.
El diálogo partió de dos experiencias concretas: la de la villa confiscada a la mafia en via Bernini, en Palermo, actualmente sede de nuestro Centro Studi, y la de un inmueble retirado del control de los narcotraficantes en la comuna de Cerro Navia, en el área metropolitana de Santiago de Chile, restituido a la comunidad a través del proyecto Punto Esperanza, promovido por la Corporación de Defensa Ciudadana.
En representación de la Corporación intervinieron Elisa Rojas, en su calidad de presidenta, y Pedro Lorca, responsable de seguridad del proyecto Punto Esperanza. La Corporación de Defensa Ciudadana es una organización que trabaja en un contexto marcado por condiciones de vulnerabilidad social, promoviendo actividades educativas y de prevención dirigidas especialmente a niños y niñas, junto con iniciativas de encuentro y participación comunitaria. La trayectoria de su presidenta comprende, además, un largo compromiso con la educación infantil, la promoción cultural y la valorización de las tradiciones de las comunidades indígenas mapuche.
Por parte del Centro de Estudios Territorio y Comunidad, intervino su director, Álvaro Ramis Olivos, filósofo, teólogo y académico chileno, exrector de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano de Santiago, para presentar la misión del Centro de Estudios, dedicado a la investigación, la formación y la profundización en las políticas públicas, con especial atención a la democracia local, el desarrollo territorial y el fortalecimiento de la participación de las comunidades.
A pesar de las diferencias entre los contextos y los ordenamientos jurídicos, reconocimos numerosos aspectos en común: las dificultades en la gestión de los inmuebles, la relación con las instituciones, la participación de los habitantes y la necesidad de devolver a estos espacios una función social, educativa y cultural. Del intercambio surgieron importantes puntos de convergencia y la voluntad mutua de continuar el diálogo, con el objetivo de establecer un acuerdo de colaboración, compartir experiencias y buenas prácticas e iniciar un proceso que pueda conducir a la organización de un congreso internacional dedicado a la reutilización social de los bienes arrebatados al crimen organizado.
Un agradecimiento especial a Enza Caputo, cuya valiosa mediación hizo posible el encuentro y quien, con gran disposición, también se encargó de la labor de interpretación, facilitando el diálogo entre las organizaciones de ambos países.
Fue un primer encuentro lleno de ideas y reflexiones, que abre nuevas perspectivas de colaboración entre organizaciones geográficamente distantes, pero unidas por la convicción de que la respuesta al crimen organizado también pasa por el protagonismo de las comunidades, la educación, la cultura, los bienes comunes y la participación.


